31 octubre, 2011

Octubre.

Octubre no existe. Y si es real, dura un parpadeo y medio.
O eso, o los días son demasiado cortos y no me dejan actualizar. Porque el tiempo pasa y pasa y pasa y han cambiado la hora antes, incluso, de que yo tenga algo que escribir.
Y podría soltar aquí una laaargo sermón sobre lo ajetreada que es la vida cosmopolita, pero me entretiene más soltar tonterías.

Sin embargo, hoy no escribiré nada y este mes me lo tomo de vacaciones.
Dejo aquí una de las obras de Liu Ye, uno de mis ilustradores favoritos y cuyo nombre es medianamente pronunciable.Y así, de un vistazo y sin palabras, Octubre nos trae ese frío que llega tarde pero que poco a poco comienza a arrancar las hojas de los árboles y el vaho de los labios de la gente.

Liu Ye

Por cierto!! Para que esta entrada cobre un poquillo de sustancia, quiero permitirme el lujo de recomendar un libro de cuentos cortos que previamente me recomendó un señor con una voz muy especial. El elefante de Slawomir Mrozek.




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