YO
Me llaman Sara, yo a mí misma no suelo llamarme. Menos cuando pienso en voz
alta y digo "Aaaaay, Sara, Sara, Sara...". Aunque suelo responder a
cualquier cosa.
Soy una persona muy normal, la verdad. Nací allá por el año 1991, pero mi
edad puede variar entre los 10 y los 50, dependiendo de la situación y
compañía.
A veces estudio, a veces trabajo, otras viajo y otras duermo. Sin embargo,
mi propósito en la vida es ir sentada en el metro y que a mi lado vaya alguien leyendo,
totalmente cautivado por lo que tiene entre las manos. Estoy segura que murmurará, sorprendido:
"vaya, que libro más...".
Espero que ese libro la atrape tanto que no pueda llegar a describirlo. Y
que ese libro sea mío.
Resumiendo: quiero ser escritora.
EL DESVÁN
Antiguamente, el Desván de la abuela tenía una descripción tal
que así:
Mi abuela no tiene ningún desván.
Sólo tiene un antiguo establo que ahora está lleno de cacharros, camas,
libros, ropa y alguna que otra peonza.
Esto es aquello.
Aquí habrá textos, historias, imágenes, recuerdos y alguna que otra
peonza.
Aquí estará el desván de mi abuela.
Creo que la apariencia del blog es mejor ahora, pero es el primer texto que
escribí en este blog en la vida entera, no podía borrarlo sin más y este espacio me parece perfecto para
guardarlo :)
Ahora sí.
El Desván de la abuela es un pequeño blog para que yo publique,
básicamente, los textos que me vaya apeteciendo.
Sí, sí, así de claro lo digo.
No tiene más objeto que mi obligación a crear y la de entretener a aquel que
por aquí le guste aparecer.
Para que todo quede más profesional, le he puesto secciones y cosas, pero
por mucho que investigue sobre SEO y demás intentos de aparecer en Google, creo
que vais a ser unos pocos privilegiados los que podáis disfrutar del
maravilloso contenido que aquí se disponga.
Por favor, consumir con moderación.
Ya sabéis: sin prisa, pero sin pausa.
AGRADECIMIENTOS
Querid@ leyente, de verdad: infinitas gracias por entretenerte en leerme.
Eso da calor al corazoncito, en serio.
Ya por eso, te quiero.
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