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14 octubre, 2019

La leyenda del príncipe destronado (cuento sobre niños)


Una carita se asoma por el marco de la puerta.

Mamá está sentada en el sofá, con el bebé ese en brazos. Parece que le canta una canción. Su canción.

–     Mamá, mamá, ¿me lees un cuento?

–     Ahora no puedo Íñigo, estoy durmiendo a Lucía. Vete a tu habitación a jugar, luego voy contigo.



Una carita triste se asoma por el marco de la puerta.

Papá tiene en brazos al bebé, lo lanza al aire y lo recoge. El bebé se ríe.

–     Papá, papá, ¿me lo haces a mí también?

–     No puedo Íñigo, tú ya pesas mucho. Eres un chico mayor.

09 abril, 2013

La inseguridad de la marmota (cuento para niños)

El marmoto nunca había querido ser marmota.
El marmoto simplemente quería ser otra cosa.
Podía haber nacido pájaro, cocodrilo o gato siamés.
Pero salió como salió y por ello no podía dormir - algo muy duro siendo marmota -.

El marmoto no hacía lo mismo que los demás.
El marmoto se sentaba a mirar el mundo y a lamentarse por ser quién era.
"¡Pobre marmoto!" dijo un día una marmota.
Se acercó con salero y le mordisqueó el hocico .
"¡Yo no quiero marmotas!" gritó el marmoto.
El resto de marmotas pensaron que estaba loco.
Y le dejaron en paz.

13 abril, 2012

Frío, cristales y cemento.

A tres metros.
Estaba allí tumbado, a tres metros.
Seguía vivo porque la máscara del oxígeno se empañaba con cada diminuto soplo de vida.
A tres metros.
Allí, con los ojos cerrados, pálido, cadavérico, con millones de tubitos saliendo de su cuerpo.
 Todo era tan blanco, tan aséptico. Daba miedo.

Suspiré. Toqué el cristal. Estaba frío, tan frío...
Tenía que entrar para relevar a mamá. Estaba allí también, dormida en la butaca de skay. Sus dedos descansaban sobre la cama, a unos centímetros de él, como para protegerle. Siempre cuidándole, siempre.

25 marzo, 2012

Del caprichoso dualismo.

Cuenta la leyenda que una vez, hace mucho tiempo, los dioses Apolo y Dionisio fueron juntos a un lago perdido en un mágico bosque.
Allí vivía una ninfa, una joven y preciosa ninfa.
Con sólo verla, se enamoraron loca, perdida e intesamente.
A ella le ocurrió lo mismo.
Y no quería elegir porque era ninfa y de siempre se ha sabido lo caprichosas que son las ninfas.
Pero todo en esta vida no se puede tener.
Pero ella los quería, y los quería a los dos. Deseaba que ambos fuera uno, para que un solo cuerpo la envolviera y la abrazara mientras que unos labios la susurraran palabras y canciones de amor. Pero que a la vez uno, fueran dos.
Pero no todo se puede tener.
Así que la ninfa corrió y corrió y corrió por el mundo descalza, como van las ninfas.
Y buscó la forma de unirlos en un único cuerpo.

-¿Alguna vez paró?
-Aún sigue corriendo.

31 enero, 2012

La princesa y el enano.

"Había una vez una princesa que vivía en un palacio muy grande. El día en que cumplía trece años hubo una gran fiesta, con trapecistas, magos, payasos..... Pero la princesa se aburría. Entonces, apareció un enano, un enano muy feo que daba brincos y hacía piruetas en el aire. El enano fue todo un acontecimiento.

Bravo, Bravo, decía la princesa aplaudiendo y sin dejar de reír, y el enano,contagiado de su alegría, saltaba y saltaba, hasta que cayó al suelo rendido. "Sigue saltando, por favor" dijo la princesa. Pero el enano ya no podía más. La princesa se puso triste y se retiró a sus aposentos.....

Al rato, el enano, orgulloso de haber agradado a la princesa, decidió ir a buscarla, convencido de que ella se iría a vivir con él al bosque. "Ella no es feliz aquí" pensaba el enano. "Yo la cuidaré y la haré reír siempre". El enano recorrió el palacio, buscando la habitación de la princesa, pero al llegar a uno de los salones vio algo horrible. Ante él había un monstruo que
lo miraba con ojos torcidos y sanguinolentos, con unas manos peludas y unos pies enormes. El enano quiso morirse cuando se dio cuenta de que aquel monstruo era él mismo, reflejado en un espejo. En ese momento entró la princesa con su séquito.

"Ah estas aquí, qué bien, baila otra vez para mí, por favor". Pero el enano estaba tirado en el suelo y no se movía. El médico de la corte se acercó a él y le tomó el pulso. "Ya no bailará más para vos, princesa" le dijo. "¿Por qué?" preguntó la princesa. "Porque se le ha roto el corazón". Y la princesa contestó: "De ahora en adelante, que todos los que vengan a palacio no tengan corazón". 

Oscar Wilde

13 abril, 2011

Luna de miel.

"Si te cansas de mí, se me revienta el alma"

Ella le miró, con los ojos llorosos y las mejillas ardiendo.
Él apretó los párpados. "No me mires así", pensó, "sólo quiero olvidarte".
- No quiero volver a verte - susurró ella - esto no da más de sí. Ya está, se terminó. Al final nos cansamos y el mundo estalló.
El aplastó su corazón contra las costillas, procurando que no se le escuchara temblar.
- No quiero volver a verte - repitió - duele. 
Agachó la cabeza y su interior se derrubó. Pero siguió entera.

Él no pudo soportarlo más. Se dió la vuelta y echó a correr.
Las lágrimas arrugadas en el suelo fue lo único que quedó de los dos.


16 marzo, 2011

Etos & María: El despegue, parte I (cuento para niños)

 "-¡Vuela, Etos, vuela! - sonrió María, con las mejillas sonrojadas.
Etos cerró fuerte los ojos y apretó los párpados. Frunció el ceño, estiró los brazos y los agitó rápido, hasta que dejó de sentirlos.
Y cuando llegó a ese punto los siguió agitando, rápido, rápido, muy rápido, hasta que los cordones de sus zapatillas se enredaron en briznas de viento.
Y voló. Lejos, lejos, y se convirtió en un puntito en el cielo.
Dejó el suelo en la tierra y acercó la nariz a las nubes.

-¡Adiós, Etos, adiós! - corrió María despidiéndose con el brazo.
Pero ya no le oyó."



(A veces tenemos que recordar hasta la posición de las teclas en un teclado, al no pulsarlas muy a menudo.)


PostData: Etos consiguió pasear por la Luna en su primer viaje. En el segundo, María le acompañó.

27 enero, 2011

Acápite I: Aún no hay Hemingway.

Había una vez, no hace mucho tiempo, un poeta que tenía los ojos tristes y cinco botecitos de té traídos del desierto.
El primero guardaba semillas de amapola para decorar bizcochos.
El segundo escondía un papelito doblado en el que alguien, alguna vez, dibujó una incógnita.
El tercero, el botecito de té de cereza japonesa (2 minutos de cocción), estaba vacío.
El cuarto contenía la fórmula de la telepatía y tres bolitas de anís.
Y el quinto, el más nuevecito, estaba lleno de té pakistaní, para tomar sin leche.
                                    
Ahora se ha subido a su camello y va pisando adoquines, camino de Damasco. 
A lo lejos, no se muy bien dónde, también se pone el sol.
   

 
Curiosa y rara -dicen- es la cabeza de un humano cosmopolita.

12 enero, 2011

Como jode la gente.

En todos los lugares, encontramos de todo.
(Y todo tipo de personas, aunque no queramos creerlo)

"Primer punto:
Ese texto no es mío, señorito
Segundo punto:
Debes pintarme un cuento, una letra y una palabra, amasarlas lenta, suave, y dulcemente hasta conseguir la pasta con la que se hacen los sueños. Una vez llegados a este punto, unas pinceladas de piel y sudor no le vendrían mal... aunque siempre se puede dejar un punto y final escrito en el siguiente párrafo, para seguir pintando.
Así quiero que sea mi cuadro"

Es mi blog y en él escribo lo que me da A MÍ la gana.

18 diciembre, 2010

Las ideas nunca vienen solas.

Es curioso, pero uno de los momentos más angustiosos en la vida de cualquier ser humano (aunque lo nieguen) es aquel en el que descubren que todo es prescindible.
Es prescindible el café, el abrigo y el billete de metro.
Es prescindible la Navidad, los miércoles y los domingos, es prescindible el chocolate con churros y la televisión.
Es prescindible el padre.
Es prescindible el niño.
Y el aire, y el agua: si nos ponemos, seguramente sean prescindibles.


Por cierto, he llegado a la conclusión de que soy demasiado pesimista...


26 abril, 2010

Y de ángeles va la cosa.

"Dice un viejo cuento sufí que cuando un niño está en el seno de su madre tiene todo el conocimiento del mundo. Sabe cuántas estrellas hay en el firmamento, cuántas gotas hay en el mar y cuántos granos de arena en el desierto. Conoce los misterios del cielo y las estrellas, y conoce hasta la última letra de la Torah. No hay misterio sobre la faz de la tierra que desconozca, ni misterio en el cielo o en el mar que no pueda resolver.

Pero cuando está a punto de nacer, su ángel de la guarda baja del cielo y colocando un dedo sobre sus labios sella todo su conocimiento dentro de él, y le susurra una sola palabra

— “Aprende.”

(Cuento Sufí)


Como está empezando la primavera, te regalo sillas de colores.

Keukenhof, Holand

21 febrero, 2010

Centrifugado.

"-¿Sabes una cosa? Yo soy escritor.
Si hijo, a mí me tildan de escritor cuando tecleo furiosamente mi ordenador, buscando alguna historia sobre princesitas de Manhattan al más puro estilo "Sexo en Nueva York". O cuando mis dedos se pegan a un bolígrafo medio desgastado y hago aparecer el último "best-seller" que encontrarás en cualquier punto de venta al módico precio de 30 euros el ejemplar. O... quizás me lo digan cuando me presento ante las cámaras para estampar mi estúpido nombre en un libro, como si mi firma fuera más valiosa que el certificado de nacimiento de cualquier bebé del mundo.
¿Es eso escritura, es arte? Ni escritor ni nada, que no te engañen. Realmente, yo sólo soy un pobre desgraciado que no se atreve a llenar de sinceros malabaristas el estúpido mundo en el que vivimos."




Entonces comprendí el por qué de su corbata naranja en medio de aquel traje gris.

Alegría visual

Si te quedaste con ganas...