24 febrero, 2011

Mis libros.

Mis libros (que no saben que yo existo)
son tan parte de mí como este rostro
de sienes grises y de grises ojos
que vanamente busco en los cristales 
y que recorro con la mano cóncava.
No sin alguna lógica amargura
pienso que las palabras esenciales
que me expresan estan en esas hojas
que no sabes quién soy, no en las que he escrito.
Mejor así. Las voces de los muertos
me dirán para siempre.
Jorge Luis Borges

(Esto no hay que tenerlo en cuenta)



Hay libros que son personas y hay personas que son libros.
Así de simple.


Uno de mis libros siempre será Harry Potter. Y otro, Nana Bunilda.
Luego encontramos a Lorca y a Márquez, pero eso son otros jardines.
Recuerdo que cuando era pequeña mi madre me leía "Rosita Caramelo" y "Los Tres Bandidos".

¿Si tú lees, ellos leen?

02 febrero, 2011

Der Himmel über Berlín.

"Momentos como estos, como este, serán un buen recuerdo dentro de diez años. 
El tiempo lo cura todo. Pero ¿qué pasa si es el tiempo la enfermedad? 
Aunque a veces tengamos que agacharnos para vivir. Para sobrevivir.
Un vistazo es suficiente.
Echaré de menos el circo.
Tiene gracia, no siento nada. ¿Es el final? 
No siento nada.
Tengo que acostumbrarme a tener remordimientos cuando me siento mal.
Como si el dolor no tuviera pasado.
Siempre se acaba justo cuando empezaba a ser agradable y verdadero.
Por fin fuera. En la ciudad.
¿Quién soy?¿En quién me he convertido?
La mayor parte del tiempo estoy demasiado preocupada en estar triste. 
He esperado fuera una eternidad para que alguien me dijera una palabra cariñosa.
Luego me fui al extranjero, en busca de alguien que me dijera "hoy te quiero tanto..."
No. Qué bonito sería.
Sólo necesito levantar la cabeza y el mundo aparece ante mis ojos y se mete en mi corazón.
Cuando era una niña quería vivir en una isla.
Ser una mujer sola, poderosa y sola.
Sí, así es.
Todo tan vacío, incompatible. El vacío... el miedo.  
La peur, la peur, la peur, la peur.
El miedo.
Como un animalillo que se ha perdido en el bosque. 
¿Quién soy? Ya no lo se.
Sólo se que ya no soy artista.
Se acabó el trapecio. Y no llores, es lo que hay.
Así son las cosas, no siempre salen como uno quiere.
Tan vacío... todo tan vacío.

Que dois je faire? 
Seguir adelante, sola. Eso es.
Y no pensar en nada más. Seguir aquí, y ya está.
Berlín... aquí soy una extranjera y sin embargo todo me es tan familiar... es imposible perderse. Siempre vas a parar al muro.
Esperas delante de un fotomatón y aparece una foto con otro rostro.
Así podría empezar una historia. Los rostros.
Tengo ganas de ver nuevos rostros y a lo mejor encuentro un trabajo de camarera.
Tengo miedo de esta noche. ¡Qué tonta! El miedo me pone enferma. 
¿Por qué siempre hay una parte de mí que tiene miedo y la otra que no piensa en ello?
Cómo debo vivir... quizá esa no sea la cuestión. Cómo debo pensar... Sé tan poco. 
Quizá porque siempre siento sólo curiosidad.
A veces me imagino erróneamente... porque yo pienso así, como si estuviera hablándole a otra persona. En el interior de los ojos cerrados.
Vuelvo a cerrar los ojos.. y así vuelven a cobrar pida hasta las piedras. 

Estar con los colores. Le couleur. Los tonos. Las luces de neón en el cielo del anochecer. Las rojas y amarillas del metro.
Nostalgia. Nostalgia... Sólo tengo que estar preparada.
Nostalgia de una ola de amor que ascienda sobre mí. 
Eso es lo que me hace tan torpe. La ausencia de placer.
Ganas de amar... ganas de amor."




De la película "Cielo sobre Berlín", otra de esas veces que le tengo que dar las gracias a Jesús.

PostData: me he dado cuenta de que mi mal francés aún sirve para algo :)